La industria minera enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia: responder a una creciente demanda de metales, impulsada por la transición energética y la electrificación, mientras reduce de manera significativa su impacto ambiental.
Este escenario exige algo más que mejoras incrementales. Requiere nuevas formas de pensar la extracción, el procesamiento y el uso de los recursos.
En este contexto, la biominería emerge como una alternativa tecnológica con un enorme potencial. A través del uso de microorganismos, permite extraer metales de manera más eficiente, con menor consumo energético y menor generación de emisiones, posicionándose como una herramienta clave para avanzar hacia una minería más sostenible y alineada con los principios de economía circular
¿Qué es la biominería y por qué importa?
La biominería es un conjunto de procesos biotecnológicos que utilizan microorganismos, principalmente bacterias y hongos para movilizar y recuperar metales desde minerales y residuos.
Entre sus principales mecanismos destacan:
- Bioleaching, donde los microorganismos disuelven directamente metales como cobre, zinc o níquel
- Biooxidación, que permite liberar metales encapsulados, como el oro en minerales refractarios
Ambos procesos aprovechan la capacidad natural de ciertos microorganismos para interactuar con los minerales, generando condiciones químicas que facilitan la extracción.
Su relevancia no es menor: actualmente, una fracción significativa del cobre y del oro mundial ya se produce mediante estas tecnologías, lo que demuestra que la biominería ha superado la etapa experimental para consolidarse como una solución industrial.
Aplicaciones actuales: más allá de la minería tradicional
Uno de los aspectos más interesantes de la biominería es su versatilidad. Si bien su uso comenzó en la minería primaria, especialmente en sulfuros de cobre y minerales de oro, hoy se está expandiendo hacia nuevas áreas de alto valor estratégico.
Entre sus principales aplicaciones destacan:
- Minerales de baja ley, donde permite hacer económicamente viables recursos que antes no lo eran
- Residuos mineros, como relaves, escorias y botaderos, que en muchos casos contienen concentraciones relevantes de metales
- Recuperación desde aguas y drenajes mineros, contribuyendo a la gestión ambiental
- Minería urbana (e-waste), con recuperación de cobre, oro y metales críticos desde residuos electrónicos
- Nuevos recursos, como lateritas, tierras raras y otros minerales clave para tecnologías limpias
Particularmente en el caso de los residuos, la biominería abre una oportunidad concreta: transformar pasivos ambientales en fuentes de valor económico, contribuyendo simultáneamente a la sostenibilidad y a la eficiencia operativa.
Avances tecnológicos y desafíos de implementación
El desarrollo de la biominería ha sido impulsado por avances en biotecnología, como la genómica y la metagenómica, que han permitido identificar y optimizar consorcios microbianos más eficientes y resistentes a condiciones extremas.
Esto se traduce en:
- Mayor tolerancia a metales tóxicos
- Mejor desempeño en ambientes complejos
- Optimización de la cinética de los procesos
Sin embargo, uno de los principales desafíos actuales no está en la biología, sino en la ingeniería.
El escalamiento industrial de estos procesos requiere un control preciso de variables como el pH, la aireación, la transferencia de oxígeno y la difusión en pilas. Además, el diseño de biorreactores y sistemas de lixiviación sigue siendo un área crítica para mejorar la eficiencia y reducir los tiempos de procesamiento.
A esto se suman barreras económicas y regulatorias, así como la necesidad de consolidar casos industriales robustos que impulsen una adopción más amplia en la industria.
El cambio de paradigma: los residuos como recurso
Relaves, botaderos y escorias representan uno de los mayores desafíos y oportunidades para la minería actual. En Chile, existen cientos de depósitos que contienen cantidades significativas de metales valiosos, incluyendo cobre, níquel, tierras raras y cobalto.
Aquí es donde la biominería adquiere un rol estratégico: permite recuperar valor desde estos materiales, reduciendo pasivos ambientales y generando nuevas fuentes de suministro.
Un ejemplo concreto de este enfoque es el proyecto Cobalto Verde, impulsado por el Centro de Biotecnología de Sistemas de la Universidad Andrés Bello junto a la Universidad de Chile y el sector productivo.
Esta iniciativa busca escalar tecnología de recuperación de cobalto desde relaves mediante biolixiviación, utilizando consorcios microbianos especializados. Actualmente, el proyecto ya ha alcanzado niveles de madurez tecnológica que permiten avanzar hacia pruebas en condiciones cercanas a la operación industrial .
Lo relevante no es solo el metal que se recupera, sino el enfoque: transformar residuos en recursos y avanzar hacia una minería sin pasivos.
Durante nuestra participación en IMET Chile 2026, en la charla de Pilar Parada: “Bio-hidrometalurgia circular para la obtención de cobalto a partir de relaves”, quedó en evidencia que este tipo de soluciones ya no pertenece exclusivamente al ámbito académico.
Lo que antes era investigación, hoy está avanzando hacia escalamiento.
El desarrollo de consorcios microbianos, el diseño de biorreactores y la validación en condiciones reales están permitiendo cerrar la brecha entre laboratorio e industria. Sin embargo, el principal desafío sigue siendo la ingeniería de procesos:
- Control de variables operacionales
- Diseño de pilas y sistemas de lixiviación
- Integración con plantas existentes
Esto abre una oportunidad clara para la industria: no solo adoptar biominería, sino optimizarla.
Biominería como habilitador de la economía circular
Más allá de su eficiencia técnica, la biominería destaca por su capacidad de integrarse de manera natural en estrategias de economía circular.
Sus beneficios son claros:
- Permite recuperar metales desde residuos y fuentes secundarias
- Reduce la necesidad de explotación de recursos vírgenes
- Disminuye la huella de carbono de los procesos
- Contribuye a la reducción de pasivos ambientales
En un contexto donde la seguridad de suministro de metales críticos es cada vez más relevante, la biominería se posiciona como una solución estratégica, no solo desde el punto de vista operativo, sino también en términos de sostenibilidad y cumplimiento de criterios ESG.
¿Dónde está la oportunidad para la industria?
La biominería abre una pregunta estratégica para las compañías mineras:
¿Qué activos hoy subutilizados podrían transformarse en nuevas fuentes de valor?
La respuesta no es única, pero sí requiere un enfoque estructurado:
- Identificar oportunidades reales en relaves y minerales de baja ley
- Evaluar su viabilidad técnica y económica
- Diseñar soluciones adaptadas a cada operación
- Integrarlas eficientemente en los procesos existentes
Conclusión
La biominería representa mucho más que una innovación tecnológica: es una oportunidad concreta para avanzar hacia una minería más eficiente, sostenible y resiliente.
Su capacidad para valorizar residuos, optimizar recursos y reducir impactos ambientales la posiciona como una herramienta clave en la transformación del sector.
No obstante, su consolidación a gran escala dependerá de la capacidad de la industria para abordar desafíos de ingeniería, escalamiento y regulación, así como de integrar estas soluciones dentro de modelos operacionales existentes.
En un escenario donde la presión por producir más con menor impacto seguirá aumentando, la biominería no es simplemente una alternativa. Es, cada vez más, parte de la respuesta.
Desde PMC, vemos en la biominería una oportunidad concreta para generar valor en nuestros clientes, no solo desde la innovación tecnológica, sino desde su implementación efectiva en operación. Incorporar este tipo de soluciones requiere mucho más que conocimiento biotecnológico: exige una mirada integral que combine ingeniería de procesos, evaluación técnico-económica, gestión de riesgos e integración con activos existentes.
En este contexto, podemos apoyar a las compañías mineras en distintas etapas de adopción:
- Identificación de oportunidades en minerales de baja ley, relaves y residuos con potencial de valorización
- Evaluación técnico-económica de soluciones de biominería, considerando CAPEX, OPEX y riesgos operacionales
- Diseño y optimización de procesos, abordando variables críticas de operación y escalamiento
- Integración con plantas existentes, maximizando sinergias con infraestructura disponible (por ejemplo, SX-EW)
- Acompañamiento en implementación, desde pruebas piloto hasta etapas preindustriales
La biominería no es una solución estándar. Cada operación tiene desafíos y oportunidades específicas, y ahí es donde una aproximación técnica, flexible y orientada a resultados marca la diferencia.
Creemos que el futuro de la minería no solo estará en descubrir nuevos yacimientos, sino en reaprovechar mejor lo que ya existe. Y en ese camino, la biominería bien diseñada e implementada puede ser un habilitador clave.
