En los últimos años, el norte de Chile ha experimentado cambios significativos en sus patrones climáticos, caracterizados por una mayor frecuencia de eventos extremos, como lluvias intensas en zonas tradicionalmente áridas. A pesar de que las precipitaciones promedio en esta región siguen siendo bajas en comparación con otras áreas del país, existe la preocupacion acerca de: ¿Las zonas mineras estan preparadas para recibir una lluvia de alta intensidad como las ocurridas en Valencia el pasado 29 de octubre de 2024?
La infraestructura de relaves considera parámetros de diseño que pueden incluir tolerancias para eventos de lluvia cada 100 o 500 años, lo que significa que la instalación está diseñada para soportar las lluvias más intensas. Sin embargo ahora la Industria minera enfrenta nuevos desafíos ante el aumento de lluvias extremas provocadas por el cambio climático.
De acuerdo al artículo publicado en 2017 (Roche et al. 2017) la mayor variabilidad climática y los fenómenos meteorológicos extremos no siempre se han tenido en cuenta en el diseño y la construcción de las presas de relaves existentes. La planificación para un futuro climático incierto es ahora una parte esencial de la gestión de riesgos. Las fuertes lluvias han sido responsables del 25 por ciento de los desperfectos de las presas de relaves a nivel mundial y del 35 por ciento de los desperfectos de las presas de relaves en Europa (Rico et al. 2008). Y no podemos olvidar el caso de Brasil, donde dos desastres de represas de relaves destacaron la vulnerabilidad de estas estructuras ante condiciones climáticas extremas. En 2015, el colapso de la represa de Samarco en Mariana resultó en uno de los peores desastres ambientales en la historia de Brasil, liberando 62 millones de metros cúbicos de desechos mineros. En 2019, la represa de Brumadinho colapsó trágicamente, causando la muerte de más de 270 personas. Ambos casos subrayan la necesidad urgente de mejorar la gestión de riesgos en las presas de relaves para prevenir tragedias futuras.
Con la creciente incertidumbre en torno al cambio climático, la planificación de las presas de relaves tendrá que tener en cuenta no solo el tema sísmico, sino que esta incertidumbre de lluvias extremas y los riesgos asociados.
La planificación y diseño de instalaciones de relaves deben evolucionar para adaptarse a esta realidad. La gestión adecuada de los relaves y el manejo eficiente del agua se han vuelto temas críticos para garantizar la seguridad operativa y minimizar el riesgo ambiental. Las fallas en las instalaciones de relaves no solo pueden causar daños ecológicos irreversibles, sino que también suponen un riesgo significativo para la reputación y la viabilidad económica de las empresas mineras.
Este artículo analiza la importancia de anticiparse a estos cambios climáticos mediante la evaluación de las prácticas de manejo de relaves que se encuentran actualmente en operacion. Al optimizar las estrategias de gestión de estos depósitos, es posible mitigar el impacto de lluvias inusuales y garantizar la sostenibilidad de las operaciones mineras.
EJEMPLO DE CASO HIPOTETICO EN CHILE
Si en Chile caen 500 mm de lluvia en 8 horas, como en Valencia (ver Tabla 1), ¿la industria minera chilena estaría preparada para recibir este gran volumen de agua en los sistemas de relaves? Si se produjeran lluvias como las de Valencia, ¿qué ocurriría aguas abajo de los relaves?
El diseño debería contemplar casos climáticos extremos, pero se debe verificar si contempla la intensidad de lluvias en pocas horas como las ocurridas en España.
¿Qué debería ocurrir en operación?
Dependiendo del depósito de relave se puede almacenar gran cantidad de agua hasta un límite operacional permitido. Sobre este límite operacional están los límites de crecidas donde se almacena el agua, en caso de que la lluvia sea más intensa, existen los evacuadores de crecidas que descargan las aguas de forma controlada aguas abajo del depósito de relaves.
¿Qué prácticas de manejo de relaves debería realizar una Minera en Operación si ocurren lluvias extremas?
Para que el sistema de relaves siga operando se debe realizar las siguientes actividades preventivas:
- Verificación de los muros.
- Verificación de impermeabilización de los muros.
- Verificación de los vertederos.
- Mantener limpieza continua de los canales de contornos.
- Verificación de operación, funcionamiento e integridad de los canales de contorno.
CONCLUSION
Los datos históricos de precipitaciones son fundamentales para realizar cálculos de balance hídrico, que evalúan la cantidad de agua que entra y sale de la instalación de relaves. Esto ayuda a determinar el tamaño de las piscinas de almacenamiento, las medidas de control de filtraciones y la necesidad de sistemas de tratamiento de agua.
Los ingenieros utilizan curvas de frecuencia de duración de intensidad basadas en datos históricos de precipitaciones para estimar la intensidad y la duración de los eventos de lluvia. Estas curvas ayudan a diseñar para eventos de lluvia extremos que podrían causar el desbordamiento de las presas de relaves o fallas estructurales. Sin embargo, debería verificarse si existe consideración de eventos extremos que podrían ocurrir por el cambio climático.
En operación es clave mantener los sistemas de desviaciones de agua para manejar las aguas lluvias causadas por eventos intensos, esto garantiza que la presa de relaves no se sobrecargue durante eventos de lluvias extremas, lo que reduce el riesgo de erosión o desbordamiento.
En conclusión, para garantizar la seguridad y eficiencia en las operaciones mineras, es fundamental implementar un enfoque riguroso en la verificación de los muros y su impermeabilización, así como en el mantenimiento y monitoreo continuo de los canales de contorno. La estabilidad e integridad de los muros de relaves es un componente crítico que debe ser inspeccionado regularmente para prevenir filtraciones o fallas estructurales. De igual manera, la limpieza constante de los canales de contorno asegura un flujo adecuado de agua, evitando bloqueos que puedan generar desbordamientos o erosión en las instalaciones. Además, la verificación de la operación y el correcto funcionamiento de los vertederos garantiza la evacuación eficiente de aguas lluvias, minimizando riesgos en condiciones climáticas extremas. Estas prácticas no solo protegen las instalaciones y el medio ambiente, sino que también fortalecen la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones mineras.
En Process Minerals Consulting contamos con amplia experiencia en la gestión de aguas en sistemas de relaves. Nuestro equipo puede realizar un levantamiento detallado de la información de su operación minera para optimizar la seguridad y la eficiencia de sus procesos. Si desea conocer más sobre cómo podemos asistirle, no dude en contactarnos a través de info@processminerals.cl
